"¿Cómo y por qué llegué hasta allí? Por los mismos motivos por los que he llegado a tantas
partes. Es una historia larga y, lo que es peor, confusa. La culpa es mía: nunca he podido
pensar como pudiera hacerlo un metro, línea tras línea, centímetro tras centímetro, hasta
llegar a ciento o a mil; y mi memoria no es mucho mejor: salta de un hecho a otro y toma a
veces los que aparecen primero, volviendo sobre sus pasos sólo cuando los otros, más
perezosos o más densos, empiezan a surgir a su vez desde el fondo de la vida pasada. Creo
que, primero o después, estuve preso. Nada importante, por supuesto: asalto a una joyería,
a una joyería cuya existencia y situación ignoraba e ignoro aún. Tuve, según perece,
cómplices, a los que tampoco conocí y cuyos nombres o apodos supe tanto como ellos los
míos; la única que supo algo fue la policía, aunque no con mucha seguridad. Muchos días
de cárcel y muchas noches durmiendo sobre el suelo de cemento, sin una frazada; como
consecuencia, pulmonía; después, tos, una tos que brotaba de alguna parte del pulmón
herido. Al ser dado de alta y puesto en libertad, salvado de la muerte y de la justicia, la ropa,
arrugada y manchada de pintura, colgaba de mí como de un clavo. ¿Qué hacer? No era
mucho lo que podía hacer; a lo sumo, morir; pero no es fácil morir. No podía pensar en
trabajar ––me habría caído de la escalera–– y menos podía pensar en robar: el pulmón
herido me impedía respirar profundamente. Tampoco era fácil vivir."
Comienzo mi ensayo de Blog con el inicio de uno de los libros que me impacto el alma , a los 14 años...la genialidad de Manuel Rojas "Hijo de ladrón"...conocí el "raconto" figura literaria desplegada con maestría en esta obra gruesa...logré calificar con un siete en la prueba, que amenazaba con ser difícil. Aprendí dos cosas con su lectura , en mis 14 años de poca experiencia y vida,:1- a mirar a los privados de libertad (delincuentes) como una consecuencia genética externa ,no inmersa en las células si no inmersa en la obscena y mórbida masa que le llaman sociedad. 2- Aprendí a tener sarna y sentirla debajo de mi piel como la describe magistralmente Manuel Rojas...jamás leí de una enfermedad tan ruin , ligada a los últimos confines de la podredumbre humana, pudiese ser descrita como un flamante demonio , poseído de fuerza y dirección con una mente dominadora y arquitectónica que en vez de herirte la piel tras un "rasquido" y otro hiciera un verdadero surcos de túneles subterráneos para profundizar los huecos del alma , la pobreza y desesperanza. No olvidaré ese descripción , hace más de 30 años que no he vuelto a leerla...hoy es tiempo...quizás mis impresiones no sean las mismas , me da un cosquilleo mental ,la sorpresa...como un antiguo amor...dejas de verlo durante 30 años y luego planificas un encuentro y no sabes que te hará sentir...es similar...invito a leer a un chileno, nacido en Buenos Aires, que implanta el surrealismo criollo.
me cuentan...
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