martes, 25 de junio de 2013

Bueno al parecer, esto no lo he sabido ocupar, sin embargo a veces es bueno leerse uno misma , sobre todo si te crees entretenida.  Tengo un especial amor por la naturaleza y ciertamente por sus animales, en mi vida he tenido algunas mascotas, desde cuyis hasta gatos , tengo cultura de gatos , hubiese querido tener una ballena , de esas en extinción y hacer crianza (orca , jorobada), y lo pienso  cuando me inmerso en los cuentos de literatura infantil , que leen o juegan a leer mis alumnos de pre-kinder, kinder ese título que dice "querido salvatierra", alguna educadora , sabrá de lo que hablo , es la literatura del preciado programa "fomento a la lectura" del gobierno , en realidad de cualquier gobierno , porque son" políticas educacionales de gobierno".  Bueno , se darán cuenta que perros no he tenido y como me gustan y todo lo que "deriva" del perro, lobo. zorro y todas las razas caninas , hasta los furiosos perros de la película fantástica de "Avatar" esos que tenían que matarlos , porque podían herir a esos seres, y estas extraordinarias criaturas , después de matarlos por sobrevivir , rezaban ,oraban o algo parecido...bueno , no tengo cultura perruna . me mordió un perro siendo niña y quede con cierta inquietud, no me es fácil tocarlos ,como a los gatos... pero los adoro y los encuentro maravillosos , compañeros protectores...y al hablar de los animales ...no puedo sin duda..como tengo cultura católica, pensar en el santo de los animales "san francisco de Asis"........¡, que don maravilloso, el hablar con las "bestias"!...aquí les traigo un relato , que no se si es denominado , poema , cuento...si alguien sabe como puede llamrse este tipo de texto me cuenta. Es de Ruben Dario ...se llama"Los motivos del lobo"...hay que leerlo...habla del por qué el lobo es una criatura salvaje , llena de crueldad y desason...y creo que los motivos del lobo...son los motivos delas ballenas Orcas (mal llamadas asesinas), los motivos del tigre de la india , los motivos de los gorilas en africa, los motivos de los elefantes, los motivos del oso gris y el polar...los motivos de los hombres...leánla y me cuentan....



El varón que tiene corazón de lis, 
alma de querube, lengua celestial, 
el mínimo y dulce Francisco de Asís, 
está con un rudo y torvo animal, 
bestia temerosa, de sangre y de robo, 
las fauces de furia, los ojos de mal: 
el lobo de Gubbia, el terrible lobo, 
rabioso, ha asolado los alrededores; 
cruel ha deshecho todos los rebaños; 
devoró corderos, devoró pastores, 
y son incontables sus muertes y daños. 

Fuertes cazadores armados de hierros 
fueron destrozados. Los duros colmillos 
dieron cuenta de los más bravos perros, 
como de cabritos y de corderillos. 

Francisco salió: 
al lobo buscó 
en su madriguera. 
Cerca de la cueva encontró a la fiera 
enorme, que al verle se lanzó feroz 
contra él. Francisco, con su dulce voz, 
alzando la mano, 
al lobo furioso dijo: ?¡Paz, hermano 
lobo! El animal 
contempló al varón de tosco sayal; 
dejó su aire arisco, 
cerró las abiertas fauces agresivas, 
y dijo: ?¡Está bien, hermano Francisco! 
¡Cómo! ?exclamó el santo?. ¿Es ley que tú vivas 
de horror y de muerte? 
¿La sangre que vierte 
tu hocico diabólico, el duelo y espanto 
que esparces, el llanto 
de los campesinos, el grito, el dolor 
de tanta criatura de Nuestro Señor, 
no han de contener tu encono infernal? 
¿Vienes del infierno? 
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno 
Luzbel o Belial? 
Y el gran lobo, humilde: ?¡Es duro el invierno, 
y es horrible el hambre! En el bosque helado 
no hallé qué comer; y busqué el ganado, 
y en veces comí ganado y pastor. 
¿La sangre? Yo vi más de un cazador 
sobre su caballo, llevando el azor 
al puño; o correr tras el jabalí, 
el oso o el ciervo; y a más de uno vi 
mancharse de sangre, herir, torturar, 
de las roncas trompas al sordo clamor, 
a los animales de Nuestro Señor. 
Y no era por hambre, que iban a cazar. 
Francisco responde: ?En el hombre existe 
mala levadura. 
Cuando nace viene con pecado. Es triste. 
Mas el alma simple de la bestia es pura. 
Tú vas a tener 
desde hoy qué comer. 
Dejarás en paz 
rebaños y gente en este país. 
¡Que Dios melifique tu ser montaraz! 
?Está bien, hermano Francisco de Asís. 
?Ante el Señor, que todo ata y desata, 
en fe de promesa tiéndeme la pata. 
El lobo tendió la pata al hermano 
de Asís, que a su vez le alargó la mano. 
Fueron a la aldea. La gente veía 
y lo que miraba casi no creía. 
Tras el religioso iba el lobo fiero, 
y, baja la testa, quieto le seguía 
como un can de casa, o como un cordero. 

Francisco llamó la gente a la plaza 
y allí predicó. 
Y dijo: ?He aquí una amable caza. 
El hermano lobo se viene conmigo; 
me juró no ser ya vuestro enemigo, 
y no repetir su ataque sangriento. 
Vosotros, en cambio, daréis su alimento 
a la pobre bestia de Dios. ?¡Así sea!, 
contestó la gente toda de la aldea. 
Y luego, en señal 
de contentamiento, 
movió testa y cola el buen animal, 
y entró con Francisco de Asís al convento. 



Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo 
en el santo asilo. 
Sus bastas orejas los salmos oían 
y los claros ojos se le humedecían. 
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos 
cuando a la cocina iba con los legos. 
Y cuando Francisco su oración hacía, 
el lobo las pobres sandalias lamía. 
Salía a la calle, 
iba por el monte, descendía al valle, 
entraba en las casas y le daban algo 
de comer. Mirábanle como a un manso galgo. 
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo 
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo, 
desapareció, tornó a la montaña, 
y recomenzaron su aullido y su saña. 
Otra vez sintióse el temor, la alarma, 
entre los vecinos y entre los pastores; 
colmaba el espanto los alrededores, 
de nada servían el valor y el arma, 
pues la bestia fiera 
no dio treguas a su furor jamás, 
como si tuviera 
fuegos de Moloch y de Satanás. 

Cuando volvió al pueblo el divino santo, 
todos lo buscaron con quejas y llanto, 
y con mil querellas dieron testimonio 
de lo que sufrían y perdían tanto 
por aquel infame lobo del demonio. 

Francisco de Asís se puso severo. 
Se fue a la montaña 
a buscar al falso lobo carnicero. 
Y junto a su cueva halló a la alimaña. 
?En nombre del Padre del sacro universo, 
conjúrote ?dijo?, ¡oh lobo perverso!, 
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal? 
Contesta. Te escucho. 
Como en sorda lucha, habló el animal, 
la boca espumosa y el ojo fatal: 
?Hermano Francisco, no te acerques mucho... 
Yo estaba tranquilo allá en el convento; 
al pueblo salía, 
y si algo me daban estaba contento 
y manso comía. 
Mas empecé a ver que en todas las casas 
estaban la Envidia, la Saña, la Ira, 
y en todos los rostros ardían las brasas 
de odio, de lujuria, de infamia y mentira. 
Hermanos a hermanos hacían la guerra, 
perdían los débiles, ganaban los malos, 
hembra y macho eran como perro y perra, 
y un buen día todos me dieron de palos. 
Me vieron humilde, lamía las manos 
y los pies. Seguía tus sagradas leyes, 
todas las criaturas eran mis hermanos: 
los hermanos hombres, los hermanos bueyes, 
hermanas estrellas y hermanos gusanos. 
Y así, me apalearon y me echaron fuera. 
Y su risa fue como un agua hirviente, 
y entre mis entrañas revivió la fiera, 
y me sentí lobo malo de repente; 
mas siempre mejor que esa mala gente. 
y recomencé a luchar aquí, 
a me defender y a me alimentar. 
Como el oso hace, como el jabalí, 
que para vivir tienen que matar. 
Déjame en el monte, déjame en el risco, 
déjame existir en mi libertad, 
vete a tu convento, hermano Francisco, 
sigue tu camino y tu santidad. 

El santo de Asís no le dijo nada. 
Le miró con una profunda mirada, 
y partió con lágrimas y con desconsuelos, 
y habló al Dios eterno con su corazón. 
El viento del bosque llevó su oración, 
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos...
















miércoles, 19 de junio de 2013

"¿Cómo y por qué llegué hasta allí? Por los mismos motivos por los que he llegado a tantas
partes. Es una historia larga y, lo que es peor, confusa. La culpa es mía: nunca he podido
pensar como pudiera hacerlo un metro, línea tras línea, centímetro tras centímetro, hasta
llegar a ciento o a mil; y mi memoria no es mucho mejor: salta de un hecho a otro y toma a
veces los que aparecen primero, volviendo sobre sus pasos sólo cuando los otros, más
perezosos o más densos, empiezan a surgir a su vez desde el fondo de la vida pasada. Creo
que, primero o después, estuve preso. Nada importante, por supuesto: asalto a una joyería,
a una joyería cuya existencia y situación ignoraba e ignoro aún. Tuve, según perece,
cómplices, a los que tampoco conocí y cuyos nombres o apodos supe tanto como ellos los
míos; la única que supo algo fue la policía, aunque no con mucha seguridad. Muchos días
de cárcel y muchas noches durmiendo sobre el suelo de cemento, sin una frazada; como
consecuencia, pulmonía; después, tos, una tos que brotaba de alguna parte del pulmón
herido. Al ser dado de alta y puesto en libertad, salvado de la muerte y de la justicia, la ropa,
arrugada y manchada de pintura, colgaba de mí como de un clavo. ¿Qué hacer? No era
mucho lo que podía hacer; a lo sumo, morir; pero no es fácil morir. No podía pensar en
trabajar ––me habría caído de la escalera–– y menos podía pensar en robar: el pulmón
herido me impedía respirar profundamente. Tampoco era fácil vivir."

Comienzo mi ensayo de Blog con el inicio de uno de los libros que me impacto el alma , a los 14 años...la genialidad de Manuel Rojas "Hijo de ladrón"...conocí el "raconto" figura literaria desplegada con maestría en esta obra gruesa...logré calificar con un siete en la prueba, que amenazaba con ser difícil.  Aprendí dos cosas  con su lectura , en mis 14 años de poca experiencia y vida,:1- a mirar a los privados de libertad (delincuentes) como una consecuencia genética externa ,no inmersa en las células si no inmersa en la obscena y mórbida masa que le llaman sociedad. 2- Aprendí a tener sarna y sentirla debajo de mi piel como la describe magistralmente Manuel Rojas...jamás leí de una enfermedad tan ruin , ligada a los últimos confines de la podredumbre humana, pudiese ser descrita como un flamante demonio , poseído de fuerza y dirección  con una mente dominadora y arquitectónica que en vez de herirte la piel tras un "rasquido" y otro hiciera un verdadero surcos de túneles subterráneos para profundizar los huecos del alma , la pobreza y desesperanza.  No olvidaré ese descripción , hace más de 30 años que no he vuelto a leerla...hoy es tiempo...quizás mis impresiones no sean las mismas , me da un cosquilleo mental ,la sorpresa...como un antiguo amor...dejas de verlo durante 30 años y luego planificas un encuentro y no sabes que te hará sentir...es similar...invito a leer a un chileno, nacido en Buenos Aires, que implanta el surrealismo criollo.
me cuentan...

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